Se sitúa en una ladera de arenisca, utilizada por los habitantes del pueblo como cantera.
En la arenisca se encuentra excavado el pozo, de planta circular, con un diámetro de 5 metros y una altura de 12-15, y cubierto con una cúpula de mampostería trabada con abundante argamasa de yeso que es el único elemento que sobresale del nivel de tierra. En la cúpula se abre un vano cenital y tres laterales (uno de ellos cegado actualmente) destinados a la carga del pozo.
Algo más abajo en la ladera se abrió el acceso.
Excavado en la roca, da paso a una galería descendente, dotada de peldaños, de 5,40 metros de longitud que desemboca en el interior del pozo. A esta estructura de entrada se ha superpuesto en la reciente restauración un gran muro de contención de mampostería, ligeramente adelantado respecto al acceso original. Esto ha supuesto la prolongación de la galería original de acceso hacia el exterior, de modo que ahora abre mediante una embocadura en arco de medio punto de construcción actual.
En el interior los muros son íntegramente de arenisca natural excavada, con un refuerzo de dos hiladas de mampuestos circundando todo su diámetro por la parte inferior.