Se encuentra en la margen derecha del Ebro, muy próximo al punto de la orilla donde se situaba el embarcadero.
La casa no destaca tanto por su interés arquitectónico cuanto por su funcionalidad en relación con el sistema de paso del Ebro, ya que albergaba la estructura de soporte de la sirga.
Desde el punto de vista arquitectónico es un edificio rectangular, construido junto a un talud, elevada en mampostería bastante regular y cubierta con teja a dos aguas. La fachada orientada al río está precedida por un porche sustentado por dos pilares.
Al lado del porche, hacia el lado del río, hay un muro de contención que consolida el talud junto al que se encuentra la casa. Todos los vanos del edificio son adintelados, sin rasgos arquitectónicos o decorativos destacables.