La antigua ermita de Matamala se encuentra a los pies de un cerro, a unos tres kilómetros de Quinto, junto al río Ebro. En este enclave existió anteriormente un poblado árabe y todavía se conservan restos de la torre y los cimientos del antiguo Castillo de Matamala.
La ermita parece asentarse sobre los restos de un edificio religioso de origen musulmán, datado en el siglo X. A lo largo del tiempo, su estructura sufrió importantes modificaciones debido a la construcción de la carretera y la vía férrea, que redujeron progresivamente su tamaño. Tras los daños ocasionados durante la Guerra Civil, fue reconstruida.
Debido a su proximidad a la carretera y a las vías del tren, en el año 2001 se decidió trasladar el centro de la romería a una nueva ermita construida en la Loma del Cornero, junto a la Carretera de Castellón, a unos 6 kilómetros de Quinto.
Descripción arquitectónica
Se trata de una sencilla ermita de planta rectangular, encajada en un espacio muy reducido entre la carretera y la vía férrea. La construcción de estas infraestructuras provocó la eliminación del hastial de los pies en un primer momento y, posteriormente, la demolición de la cabecera.
Actualmente se encuentra tapiada, por lo que no es posible acceder a su interior.
El edificio está realizado en mampostería encalada y cubierto con tejado a dos aguas sobre alero de ladrillo.
En el exterior presenta:
-Dos contrafuertes en el lado del evangelio.
-Dos portadas cegadas en el lado opuesto.
-La portada original, en arco apuntado, se abría en el segundo tramo de la nave.
-Una portada posterior, en arco de medio punto rebajado, se situaba en el tramo anterior a los pies.
-En el hastial de los pies es visible un arco diafragma inserto en el actual muro de cierre, lo que evidencia que el edificio fue acortado durante la construcción de la carretera.
Interior
Según la descripción realizada por Félix Benito Marín en 1988, el interior correspondía a un sencillo templo medieval de una sola nave, compuesta por cuatro arcos diafragma apuntados sobre los que apoyaban los distintos tramos de cubierta con techumbre de madera, todo ello encalado.