Se trata de un complejo edificio, compuesto, al parecer, por elementos de al menos tres épocas sucesivas de construcción que, en algunos casos, se han ido añadiendo sin una voluntad de integración arquitectónica. El resultado exterior es, de este modo, una confusa superposición de volúmenes que resulta poco indicativa de la distribución y características interiores del santuario.
El conjunto de ermita santuario se compone de la iglesia principal y la antigua, convertida en nave de acceso a la actual, además de un edificio con dependencias auxiliares, que en parte ha desaparecido en la actualidad.
La iglesia principal presenta una nave de cinco tramos cubiertos con bóveda de medio cañón con lunetos curvos y arcos fajones de medio punto, marcando los tramos. El transepto y presbiterio corresponden a una ampliación reciente.
El acceso tiene lugar a través de otra nave situada en el lado del evangelio, que corresponde sin duda a la antigua capilla y consta de una estructura de cuatro tramos, organizada por tres arcos diafragma levemente apuntados y muy irregulares sobre los que apoya la techumbre de madera.
En el exterior debe destacarse el pórtico situado en el centro de la fachada. Es cuadrangular, abierto por sus tres frentes por sendos arcos de medio punto. En el extremo de la fachada del lado del evangelio se sitúa el cuerpo correspondiente a la iglesia primitiva, en cuyo frente se abre una puerta en arco rebajado.