Se encuentra en el cauce de la acequia que surge de la noria, junto al molino de aceite, en un punto relativamente protegido de las inclemencias climatológicas por las construcciones elevadas a ambos lados. Es una construcción muy sencilla, similar a otros lavaderos de la comarca que posteriormente fueron sustituidos por edificios destinados específicamente a este fin, como sucede en Gelsa. Se sitúa en un ligero ensanchamiento de la acequia, en cuyos márgenes se han colocado grandes losas ligeramente inclinadas hacia el agua sobre las que se realizaba el lavado. No hay ninguna estructura de cubrición.