Siituada en la ladera que cierra el valle del Ebro frente a Sástago, es una torre vigía con estructura defensiva, de planta circular, característica del siglo XIX. Está construida en mampostería, con una parte importante de los paramentos reconstruida en la reciente restauración. Contaba con dos plantas. El acceso se realiza por puerta situada en la planta baja. En la superior presenta una sucesión de 18 aspilleras con doble derrame a todo lo largo de su paramento, con una distancia de 1 metro de una a otra. El forjado interior se había perdido. Durante la restauración se ha colocado en el interior una plataforma metálica como separación entre ambos pisos y una escalera del mismo material para acceder al superior.