Considerada popularmente como un castillo de origen musulmán, en la actualidad quedan restos muy degradados de un recinto rectangular de pequeñas dimensiones, junto a los que se alza una construcción moderna de planta circular. Está realizada mediante obra muy tosca, con cantos de piedra insertos en una muy abundante masa de yeso con guijarros. Los muros son muy gruesos, de aproximadamente 1,5 m de anchura. Las zonas superiores se encuentran arrasadas, quedando únicamente los arranques de los muros, hasta una altura máxima de 2,5 m. El recinto cuenta con una abertura de acceso en el extremo de uno de los lados largos, consistente en un simple hueco. Puede ser de construcción posterior y fruto de una reutilización de los restos del edificio.