Como testimonio de la importancia que tuvo el embarcadero de Escatrón en la navegación fluvial en el Ebro desde la Edad Media, se conserva todavía en la orilla derecha un nutrido conjunto de construcciones relacionadas con esta práctica, aunque la mayor parte datan de época contemporánea.
El conjunto está compuesto por dos muelles y tres edificios destinados al almacenaje de mercancías.
Los espacios dedicados a almacén son dos casas idénticas y simétricas, de planta cuadrada, además de un tercer edificio, denominado molino de Colón (el nombre del último propietario del embarcadero), que tras la Guerra Civil fue reconvertido en molino de aceite ante el declive de la navegación fluvial.
Según testimonio de los habitantes de Escatrón, en la última época de funcionamiento del embarcadero las dos casas gemelas servían como almacenes de los productos que eran traídos de Tortosa, mientras que el edificio destinado posteriormente a molino servía como almacén de trigo procedente del interior y transportado hacia Tortosa.
Junto a todas estas construcciones vinculadas con el tráfico fluvial hay otros dos edificios, que componen otro conjunto conocido popularmente como El Sulfuro, dedicado a la producción de aceite (normal y de orujo). No tienen ninguna relación funcional con el embarcadero, por lo que se han catalogado en fichas independientes.